LA PERFECTA IMPERFECCIÓN - Rut Oliva

LA PERFECTA IMPERFECCIÓN

¿Qué significa la palabra perfección?

Pues bien, si queremos conocer el origen etimológico del término perfección, tenemos que viajar, simbólicamente hablando, hasta el inicio de nuestra lengua, el latín. Y es que la perfección deriva de la palabra “perfectio”, que puede traducirse como “la acción de dejar algo acabado” y que se encuentra compuesta por tres partes diferenciadas:

-El prefijo “per”, que es equivalente a “por completo”.
-El verbo “facere”, que es sinónimo de “hacer”.
-El sufijo “-ción”, que se usa para indicar “acción y efecto”.

Una vez conocido el significado etimológico de tan “preciada” palabra en nuestra cultura, me gustaría decirte:

¿Sabías que…?

Hablando de la perfección, en Psicología existe lo que se conoce como perfeccionismo. Que viene a ser la creencia que considera que se puede y se debe lograr la perfección en lo que hacemos y en lo que somos. Así, si se puede y debemos lograr la perfección, podría parecer que ser perfeccionista nos va a ayudar a conseguir más cosas, ser más exitosos y como una manera de incentivar a las personas a esforzarse, a motivarse y a intentar alcanzar todo lo que se han propuesto, ¿no? 

Pero me parece a mi que… ¡nunca más lejos de la realidad! 

¿Quién nos ha dicho que teníamos que ser perfectas?

¿Nos lo han dicho directamente o ya es algo que hemos aprendido a nivel sociocultural?

¿Y cómo sabemos que somos perfectas o no, con qué o quién nos comparamos?

Mi peor enemiga

La exigencia y perfección vivida a nivel social en referencia a la mujer, se ha convertido en una auto exigencia y un elevado nivel de dudas permanentes sobre nuestra capacidad de responder delante de las situaciones.

Nuestra autoexigencia y la necesidad de sentirnos aceptadas alimentan nuestras inseguridades y nos hace sentir poco válidas. Somos nuestras mejores críticas y peores enemigas, cada vez que nos comparamos y pensamos que no somos suficientemente buenas, inteligentes, creativas, atractivas, pacientes…. Sí si, y todo lo que en estos momentos te esté pasando por la cabeza también forma parte de todo lo que nos llegamos a decir. Y así, sin darnos cuenta… se van perdiendo oportunidades. Dejas de dar tu punto de vista o dejas de exponerte por miedo a no ser lo suficientemente buena y perfecta, dejas y das como mejores los proyectos y/u opiniones de otros… Siempre hay alguien que es más creativo que tú, más inteligente que tú, más guapa que tú… Porque claro tú no eres perfecta.

La mujer perfecta

La creación de la mujer perfecta te lleva a idealizar una falsa realidad que lo único que te lleva a vivir es una presión y una búsqueda inalcanzable por qué nunca serás lo suficientemente buena y perfecta como la mujer que has idealizado. Te lleva a vivir la frustración cuando ves y sientes que no puedes agradar a todo el mundo, que no para todo el mundo eres perfecta. Te desvalorizas creyendo que nunca sabes lo suficiente y no estás del todo preparada

La mujer perfecta

Cuando te das cuenta te has convertido en la supermujer que puede con todo y que se encarga de sus responsabilidades y las de los demás para demostrar todo lo que vale, lo buena que es y lo perfecta que es. 

No te puedes permitir pedir ayuda, ni aceptar ayuda porque si no se pueden dar cuenta que puedes ser una mujer vulnerable y pueden decir que no eres suficientemente fuerte. Así que todo lo que pasa por tus manos tiene que salir y ser perfecto, si no ya te encargas tú de fustigarte a ti misma por no haber cumplido con la expectativa de tu perfección.

Pues déjame decirte una cosa… si hay algo en este universo que pueda ser imperfecto, eso es el ser humano. Bueno no, déjame que me explique mejor. ¡El ser humano es perfectamente imperfecto!

Y menos mal porque sino imagínate, si todo es perfecto ya no tendríamos oportunidad de crecer, de evolucionar, de experimentar la vida porque… ¡ya seria perfecto!

¡Pues vaya aburrimiento!

Reconoce y abraza tu perfecta imperfección 
Desintoxícate de la súper woman y experimenta la vida desde la libertad de tu ser.

DECRETA

YO SOY LA PERFECTA SALUD DE MI CUERPO FÍSICO

YO SOY LA PERFECTA SALUD DE MI MENTE

YO SOY LA PERFECTA SALUD DE MIS EMOCIONES

YO SOY LA PERFECTA SALUD DE MIS SENTIMIENTOS

YO SOY LA PERFECTA IMPERFECCIÓN DE LA VIDA

YO SOY TODO LO QUE SOY, EL SER PERFECTO QUE LA VIDA CREÓ

RECONOZCO TODA ESTA PERFECCIÓN EN MI SIN ESFUERZO NI BÚSQUEDA

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